Desde la Asociación Auryn impulsamos la creatividad y la cooperación europea con la formación internacional Creative Youth Lab

Del 4 al 10 de julio, desde la Asociación Auryn hemos organizado en León Creative Youth Lab, un curso de formación internacional dirigido a trabajadores y trabajadoras juveniles que ha reunido a 23 participantes procedentes de España, Francia, Italia, Portugal, Serbia y Turquía con el objetivo de explorar la creatividad como herramienta para transformar el trabajo con la juventud.
Durante siete días, León se ha convertido en un punto de encuentro para profesionales del ámbito juvenil que han compartido experiencias, metodologías y buenas prácticas en un entorno de aprendizaje intercultural. La formación ha combinado talleres prácticos, dinámicas participativas, espacios de reflexión y trabajo colaborativo, favoreciendo el intercambio de conocimientos entre organizaciones con trayectorias y realidades diferentes, pero con un objetivo común: mejorar la calidad del trabajo con las personas jóvenes.
A lo largo de esta intensa semana de convivencia y aprendizaje, las 23 personas participantes han trabajado en equipos internacionales, intercambiando conocimientos, diseñando nuevas herramientas educativas y descubriendo diferentes formas de entender la creatividad desde la diversidad cultural. Esta experiencia no solo ha fortalecido sus competencias profesionales, sino que también ha permitido crear una sólida red de colaboración entre entidades juveniles europeas que continuará desarrollando nuevos proyectos en el futuro.

La creatividad como competencia para afrontar los retos actuales
En un contexto marcado por rápidos cambios sociales, tecnológicos y culturales, la creatividad se ha consolidado como una de las competencias clave para el desarrollo personal y profesional. Más allá de la expresión artística, ser creativo implica desarrollar la capacidad de analizar problemas desde diferentes perspectivas, adaptarse a nuevas situaciones, generar soluciones innovadoras y fomentar la participación activa de las personas jóvenes.
Por ello, con Creative Youth Lab hemos puesto el foco en ofrecer herramientas y metodologías que permitan a las entidades juveniles incorporar procesos creativos en sus actividades, haciendo que los proyectos sean más inclusivos, participativos y capaces de responder a las necesidades de una juventud cada vez más diversa.
Las metodologías trabajadas durante la formación se han basado en la experimentación, el aprendizaje colaborativo y la participación activa, demostrando que la creatividad puede convertirse en un motor de cambio tanto para las organizaciones como para las comunidades en las que desarrollan su labor.


Una semana para descubrir, experimentar y crear
El programa formativo se diseñó siguiendo una progresión que permitió a las personas participantes descubrir primero su propio potencial creativo para, posteriormente, trasladarlo al ámbito del trabajo con jóvenes.
La formación comenzó con dinámicas de presentación y creación de grupo, acompañadas de actividades de autoconocimiento centradas en descubrir la creatividad personal y su aplicación en el trabajo juvenil. Durante la primera jornada también se presentó el programa de la semana, se compartieron los miedos y expectativas de las personas participantes y se realizó una visita creativa por la ciudad de León mediante dinámicas de educación no formal y juegos cooperativos, que sirvieron para conocer tanto el entorno como a las organizaciones presentes. Como símbolo del proceso de aprendizaje, cada participante personalizó un libro reutilizado que se convirtió en su cuaderno de trabajo durante toda la formación.
En los días siguientes, el grupo profundizó en el concepto de creatividad desde diferentes perspectivas. A través de ejercicios prácticos se reflexionó sobre qué significa ser creativo y cómo desarrollar esta competencia mediante actividades como la creación de un “abecedario de la ciudad”, itinerarios fotográficos por las calles de León o la elaboración de sellos inspirados en las tapas de alcantarilla de la ciudad, demostrando que cualquier espacio cotidiano puede convertirse en una oportunidad de aprendizaje.
Otro de los momentos destacados fue la reflexión sobre los estímulos y barreras de la creatividad, identificando aquellos factores personales, sociales y organizativos que favorecen o limitan los procesos creativos. Estas ideas se trasladaron posteriormente a una misión creativa en el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (MUSAC), donde el museo se convirtió en un laboratorio de experimentación y aprendizaje a través del arte contemporáneo. La jornada concluyó con una cena intercultural en la que cada delegación compartió parte de su gastronomía, tradiciones y cultura, fortaleciendo la convivencia y el intercambio entre participantes.
La segunda parte del curso se centró en la aplicación práctica de la creatividad al ámbito de la juventud y la educación no formal. Tras una introducción teórica sobre los principales enfoques de la creatividad en el trabajo con jóvenes, las personas participantes trabajaron en equipos internacionales para diseñar nuevas herramientas y actividades creativas que pudieran implementarse en sus organizaciones. Cada grupo presentó posteriormente sus propuestas, generando un banco de recursos que podrá seguir utilizándose en futuros proyectos europeos.
El programa también incluyó espacios de inspiración a través del análisis de diferentes TED Talks relacionadas con la creatividad y la innovación, así como una sesión específica titulada Thinking in Europe, dedicada a comprender el origen del proyecto europeo, los valores de la Unión Europea y los principales retos a los que se enfrenta la ciudadanía europea en la actualidad. Asimismo, las personas participantes conocieron de primera mano el trabajo de la red Eurodesk, acercándose a las oportunidades europeas de movilidad, formación, voluntariado y participación juvenil. La formación finalizó con una evaluación conjunta del aprendizaje y la entrega de los certificados Youthpass, que reconocen las competencias adquiridas mediante procesos de educación no formal.


La educación no formal, una herramienta esencial para el aprendizaje
Con este proyecto también hemos querido poner en valor el papel de la educación no formal, un modelo educativo que complementa la educación reglada y que sitúa a las personas en el centro del proceso de aprendizaje.
A través de metodologías participativas, experiencias prácticas y el aprendizaje entre iguales, la educación no formal favorece el desarrollo de competencias personales, sociales y profesionales difíciles de adquirir únicamente en contextos académicos tradicionales. Habilidades como el trabajo en equipo, la comunicación intercultural, el liderazgo, el pensamiento crítico, la creatividad o la resolución de conflictos son algunas de las competencias que este tipo de aprendizaje contribuye a fortalecer.
Los programas europeos de juventud, como Erasmus+, reconocen desde hace años el enorme valor de la educación no formal como herramienta para promover la inclusión, la ciudadanía activa, la participación democrática y el aprendizaje permanente. Formaciones como Creative Youth Lab permiten que quienes trabajan diariamente con personas jóvenes incorporen nuevas metodologías, mejoren la calidad de sus proyectos y multipliquen el impacto de su labor en sus comunidades.


El asociacionismo juvenil como motor de la ciudadanía europea
Uno de los aspectos más enriquecedores de Creative Youth Lab ha sido la oportunidad de fortalecer la cooperación entre organizaciones juveniles de distintos países europeos.
El asociacionismo juvenil desempeña un papel fundamental en la construcción de una Europa más participativa, inclusiva y solidaria. Las asociaciones generan espacios donde las personas jóvenes pueden desarrollar iniciativas, adquirir competencias, participar en la vida democrática y convertirse en protagonistas de la transformación social de sus comunidades.
La cooperación internacional permite, además, que las entidades compartan recursos, metodologías e ideas innovadoras, favoreciendo la creación de proyectos conjuntos que multiplican el impacto de su trabajo tanto a nivel local como europeo. Programas como Erasmus+ hacen posible que estas redes de colaboración se consoliden y continúen creciendo más allá de cada encuentro, fortaleciendo el sentimiento de ciudadanía europea y promoviendo valores como la solidaridad, la diversidad, el diálogo intercultural y la participación.
Desde la Asociación Auryn queremos agradecer profundamente el compromiso, la implicación y el entusiasmo de todas las entidades participantes, cuya aportación ha enriquecido cada una de las actividades desarrolladas durante el proyecto.
Nuestro agradecimiento se dirige también al Instituto de la Juventud de Castilla y León, por facilitar recursos y espacios para las asociaciones juveniles, especialmente la Residencia Juvenil Doña Sancha, cuya colaboración ha contribuido al éxito de la formación.
Asimismo, agradecemos al Ayuntamiento de León la cesión de Espacio Vías, donde se ha desarrollado una parte importante de las sesiones de trabajo, así como la oportunidad de conocer de cerca el trabajo que se realiza en la ciudad a través de la red Eurodesk, acercando a las personas participantes las oportunidades europeas de movilidad, participación y aprendizaje.
Además , este proyecto no habría sido posible sin la implicación y el compromiso de nuestras organizaciones socias europeas: NGO Iuventa (Serbia), Amaita Intercultura (Italia), CineGiovani (Italia), Intercultura (Francia), Associação Aequalitas (Portugal) y Deneyimsel E?itim Merkezi (Turquía). Gracias a su experiencia en el ámbito de la educación no formal y el trabajo con jóvenes, hemos podido construir un espacio de aprendizaje verdaderamente internacional, en el que el intercambio de conocimientos, la diversidad de perspectivas y la cooperación entre entidades han sido los principales protagonistas. Su participación ha enriquecido cada una de las actividades desarrolladas durante la semana y ha permitido sentar las bases para futuras iniciativas conjuntas que seguirán fortaleciendo la red de colaboración europea creada a través de Creative Youth Lab.

Un compromiso que continúa
Creative Youth Lab ha sido una iniciativa impulsada por la Asociación Auryn y cofinanciada por la Unión Europea a través del programa Erasmus+, reflejando el compromiso de la entidad con la internacionalización, la innovación educativa y el fortalecimiento del trabajo en el ámbito de la juventud.
La formación concluye con una amplia red de contactos internacionales, nuevas herramientas metodológicas y futuras líneas de colaboración entre las organizaciones participantes. Pero, sobre todo, finaliza con la convicción de que la creatividad, la educación no formal y el asociacionismo juvenil son pilares fundamentales para construir una ciudadanía europea más activa, crítica, participativa y comprometida.
Desde la Asociación Auryn seguiremos impulsando proyectos que generen oportunidades de aprendizaje, cooperación e innovación, convencidos de que la creatividad es una herramienta capaz de transformar personas, organizaciones y comunidades, contribuyendo a una Europa más inclusiva, democrática y solidaria.






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